Curso: Violín

Clases de violín para estudiantes con 4 años de edad en adelante. Escucha activamente las canciones de los libros y desarrollarás tu oído para una afinación precisa y brillante.  Si ya estudiaste con otro método podemos nivelarte y adecuar tus conocimientos al libro del Método Suzuki que corresponda para avanzar en el desarrollo de tus destrezas y habilidades.

Modalidades del curso

  • Online
  • Presencial
  • Tutorías

Profesores del curso

Marisa Dávalos

Violinista en la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador, Licenciada en Pedagogía Musical por la PUCE, Técnico Superior en Educación Infantil por el Centro para la Cultura y el Conocimiento de España.

Capacitación en libros Suzuki

  • Libro 1
  • Libro 2
  • Libro 3
  • Libro 4
  • Libro 5
  • Libro 6
  • Libro 7
  • Libro 9
  • Libro 10

Capacitaciones adicionales

  • Método Montessori
  • Musicoterapia
  • Método Dalcroze

Materiales del curso y productos relacionados

  • Nuestro Método

    Todos los niños pueden

    Así como un niño no requiere de un talento especial para aprender su idioma materno, pues todos tienen la suficiente inteligencia y capacidad para lograrlo, igualmente todos los niños pueden aprender a tocar un instrumento. El talento no es innato, sino que es aprendido, se desarrolla y la clave principal es el medio ambiente: familia, educación, etc. Aunque algunas cualidades innatas pueden diferir, como la velocidad o estilo de aprendizaje, sin embargo ¡todos los niños pueden!

    Comenzar a una edad temprana

    Al igual que en el aprendizaje de la lengua materna, los niños no sólo son capaces de comenzar desde pequeños, sino que es muy recomendable que inicien el aprendizaje de un instrumento a edad muy temprana. Dependiendo del medio ambiente y los deseos de los niños, la edad ideal para el inicio del estudio de un instrumento es entre los 3 y 5 años de edad.
    Las razones principales para comenzar a esta edad se basan en que los niños son neurológicamente más receptivos al aprendizaje auditivo, tienen gran entusiasmo para aprender y congeniar con sus padres, les gusta imitar a los mayores, tienen el tiempo adecuado para desarrollar una nueva habilidad y es una excelente edad para que establezcan patrones de estudio.
    Sin embargo hay que notar que, como todo en la vida, nunca se es demasiado tarde para comenzar.